ENFERMEDAD DE DILATACIÓN PROVENTRICULAR (EDP)

Por Hannis L. Stoddard

El doctor H. L. Stoddard III descubrió en 1974 la Enfermedad de Dilatación Proventricular. Inicialmente se le denominó “síndrome del desecho de guacamayos”, “síndrome de desecho de psitácidas” o “dilatación gástrica neuropática”. Aunque la EDP puede darse en cualquier psitácida, las aves que con más frecuencia padecen este mal son los guacamayos, las cacatúas y los conuros. Causas

La EPD es causada por un virus que va destruyendo progresivamente las conexiones nerviosas del proventrículo (estómago glandular), del ventrículo (molleja) y de algunas partes del intestino, lo que hace que el ave no digiera la comida correctamente. El alimento se va acumulando en el tracto digestivo, lo cual hace que se acumulen bacterias y las posibilidades de que aparezcan infecciones se disparan. En algunos casos, las paredes del proventrículo se dilatan hasta tal punto que llegan a romperse; los alimentos entonces pasan a la cavidad abdominal, provocando gravísimas infecciones que muchas veces desencadenan la muerte del animal.

Síntomas Clínicos y Diagnóstico

Algunos de los síntomas más evidentes de la EDP son la pérdida de peso en un período de meses o semanas en aves que no pierden el apetito, deposiciones de comida sin digerir, vómitos, síntomas neurológicos, distensión abdominal, retención en el buche. Todos estos síntomas no tienen por qué darse simultáneamente. La EPD es considerada una enfermedad mortal, pero lo cierto es que el desenlace puede llegar al cabo de meses. Para poder diagnosticar la EDP, hay que realizar una biopsia del proventrículo, pero por desgracia esta biopsia se lleva a cabo muchas veces después de la muerte del animal. Sólo en unos pocos casos la biopsia del buche nos puede ayudar a dar un diagnóstico acertado. Las radiografías revelan a veces una inflamación del proventrículo, lo cual podría ser síntoma de la EDP. Un estudio por contraste resulta asimismo útil para determinar cuánto tiempo tarda el alimento en pasar desde el buche por todo el tracto digestivo. Sin embargo, existen casos de aves afectadas por EDP en los que el material de contraste es expulsado y horas después la ingesta de alimentos todavía está retenida en el buche.

Incubación y Transmisión

Actualmente no se conoce el modo de transmisión de esta enfermedad; se cree que la incubación puede durar hasta ocho años, pero ha habido casos en los que se han producido brotes agudos, lo cual nos hace pensar que existe un período de incubación menor. A veces se han producido contagios de varios animales que vivían en el mismo aviario, mientras que en otras ocasiones sólo uno de los miembros de una pareja de cría ha fallecido, sin llegar a producirse más bajas en ese aviario en plazos de cuatro o cinco años. Es frecuente observar aves que, estando expuestas directa o indirectamente a la enfermedad, no desarrollan ningún síntoma. Se ha detectado EDP en aves muy jóvenes, incluso de diez semanas de vida.

Tratamiento y Control

Hoy en día no existe tratamiento para esta enfermedad y, desgraciadamente, no sabremos cómo controlar y prevenir esta enfermedad hasta que no descubramos qué la produce. Aquellas aves que padezcan EDP deben ser aisladas y alojadas en jaulas individuales.

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Traducido por Lucia Antolin
para la Fundación Cokotua-La Casa de Coko