Elegir un loro: una decisión madura.



Pilar Bultó

Tres parámetros son fundamentales a la hora de ayudarnos a decidir entre adquirir, o no adquirir un loro, y cual será la especie mas adecuada para nosotros: Tiempo, Espacio y Entorno.

Cuando pensamos que nos gustaría tener un loro como amigo, tenemos que pensar también lo que significa la palabra amigo. Un amigo necesita tiempo, necesita de nuestra atención, necesita que le expliquemos cosas, que le sepamos escuchar....... en definitiva, un amigo nos necesita y cuando ese amigo no tiene en su vida a nadie, ni nada mas........entonces, nos necesita mil veces más.

Un loro es un ave social por naturaleza, si estuviera en su hábitat natural, viviría en grupo y es esa naturaleza sociable la razón por la cual el loro se llega a relacionar con el ser humano. Pero esa relación con nosotros la lleva mas allá de una simple amistad; el loro reconocerá en el humano que le cuide a su pareja y le exigirá exclusividad.

Un ave en libertad emplea toda su energía en la búsqueda de alimento, pero un ave en cautividad tiene ese problema resuelto y su problema no será la búsqueda de alimento, su problema será ahora decidir en que emplea todo su tiempo. Cuanto más inteligente sea la especie, mayores van a ser sus necesidades y exigencias. Por todo ello, a la hora de adquirir un loro, tenemos siempre que preguntarnos: ¿Cuánto tiempo libre dispongo cada dia? . ¿ Llego a casa tan cansado, que no tengo ánimo para nada?. Si realmente nuestra vida diaria no nos deja demasiado tiempo libre o energía, tendremos que descartar de nuestra lista especies tales como Guacamayos, Yacos de cola roja o Cacatúas. De entre todas las especies, estas son las reconocidas como más inteligentes y requerirán de mucha atención y dedicación.

Guacamayos, Yacos de cola roja y Cacatúas, son candidatos perfectos para un arrancaplumas por aburrimiento, y especialmente Cacatúas. No se recomienda la compra de una Cacatúa sino vamos a estar de un 80 a un 90 % de nuestro tiempo en casa.

El segundo parámetro importante a tener en cuenta es el espacio. Todo ser vivo necesita de un espacio mínimo vital donde poder sentirse a gusto Las dimensiones de la jaula tienen que permitir la realización de ejercicio y la colocación de juguetes. Es fácil entender que aves grandes requerirán de una jaula de mayores dimensiones que especies pequeñas. Es importante también pensar que la jaula tiene que colocarse en un espacio fuera de corrientes de aire, tiene que tener sol, pero no de forma directa, lo más conveniente será disponer la jaula de tal manera que tenga a su vez la posibilidad de disfrutar del sol, y protegerse del mismo con sombra. No podemos tampoco olvidar, que el ave necesitará salir de su jaula, un área de juegos es necesaria en especies grandes. No debemos situar la jaula en habitaciones donde pueda haber acumulación de humos, como puede ser la cocina. Los humos son perjudiciales para su salud.

Siempre recordar que nuestro amigo esta esperando en convertirse en uno mas de la familia y no le gustará estar lejos de nosotros, tiene que tener la posibilidad de vernos la mayor parte del tiempo que estemos en casa, pero también tenemos que ser conscientes de que un ave ensucia y algunas especies, pionus por ejemplo son bastante destructivos y lo que al principio puede ser una situación ideal, se puede convertir en un problema. Hay que descartar habitaciones muy alejadas como pueden ser desvanes o garajes y tampoco es recomendable habitaciones donde haya poca luz o humedad.

Hay pues que evaluar todos estos parámetros a la hora de elegir por que especie nos vamos a decidir. No proporcionar el espacio adecuado provocará situaciones de stress y nerviosismo.

El tercero de los parámetros fundamentales es el entorno. Nuestros vecinos y familia van a ser uno de los condicionantes a tener en cuenta. Muchas de las especies son bastante escandalosas, como pueden ser cotorras o amazonas, y pronto nos encontraremos con un problema si empezamos a recibir quejas de los que nos rodean. El sonido que emiten puede incluso llegar a ser desagradable, y no existe una manera de controlarlo, simplemente es parte de su naturaleza y olvidar que existe es un error, porque a nadie nos gusta soportar los ruidos que nosotros no hemos decidido soportar, de ahí, que si vivimos en un edificio con vecinos cerca, será mas recomendable especies como los Yacos, You-You , o especies pequeñas como las carolinas y agapornis que emiten sonidos muy suaves y agradables.

Hay que observar también el hecho de la existencia de otros animales domésticos en casa que tendrán que adaptarse al nuevo miembro de la familia. Tanto perros como gatos pueden aprender a convivir con un loro, pero se requerirá de un adiestramiento adecuado y de una vigilancia continua. Lo mismo ocurrirá si tenemos ya otro loro conviviendo con nosotros. La introducción de un nuevo miembro en el hogar se debe realizar con cuidado, nuestro amigo no verá al recién llegado como a un nuevo amigo o a una posible pareja, sino que lo vera como a un contrincante que puede robarle las atenciones y cariño que ahora disfruta, no olvidemos que los loros se emparejan con el humano que los cuida y son además muy celosos. El proceso se deberá llevar a cabo con cuidado y tiempo.

Existen otros aspectos que también condicionan la decisión de compra, aspectos como el económico, paciencia, edad, hobbies....... que no podemos tampoco pasar por alto.

Al hablar del factor económico, no solo nos referimos al importe a abonar en el momento de la adquisición, que puede oscilar entre los 50 / 60 eur para especies pequeñas tipo ninfas o agapornis, hasta los 3.000 eur en ciertos tipos de guacamayos y variando a su vez dentro de la misma especie, según se trate de criados a mano o no; nos referimos al coste de mantenimiento asociado que conlleva el buen cuidado de un loro, tal como veterinario, alimentación, complementos vitaminicos, o medicinas entre otros.

El coste de la alimentación no solo depende del tamaño del ave en cuestión, sino también de la especie de que se trate, especies pequeñas como los loritos se alimentan principalmente de polen y fruta fresca, siendo este un coste a considerar. Una buena alimentación constituirá una garantía de salud para nuestros amigos, y no se debe descuidar. Fruta y verdura fresca a diario, nueces y piñones u otros frutos secos son imprescindibles en la mayoría de los casos. Otros complementos vitamínicos serán recomendables de forma periódica dependiendo de la especie y sus necesidades nutricionales como suplementos a su dieta diaria. El cuidado de la salud de un loro no puede empezar cuando el ave se pone enferma, sino que se trata de una preocupación que debería formar parte del mantenimiento diario. Se recomienda una visita anual al veterinario a titulo preventivo.

Por último, es muy importante recordar que la adquisición de un loro supondrá un cambio en nuestras vidas, un nuevo miembro entra a formar parte de nuestro hogar que requerirá de nuestro tiempo y paciencia, que estará presente cuando planeamos nuestras vacaciones o un viaje y que además dependiendo de la especie puede vivir muchos años, y esa longevidad condicionará no sólo nuestra vida actual, sino también nuestras vidas futuras. Existen mil cambios por venir que no podemos preveer, ya sean profesionales, familiares, etc...., nuestras vidas cambian a lo largo del tiempo y debemos ser conscientes de que sea cual sea la decisión que en un futuro adoptemos, no podrá ser tomada sin evaluar las posibles repercusiones que esta pueda provocar en la vida de nuestro amigo.

Cuando adquirimos un loro estamos adquiriendo un compromiso y una responsabilidad. Una decisión tomada sin considerar los aspectos comentados anteriormente, puede hacer infeliz a un ser indefenso que va a poner todo su cariño y esperanza en nosotros. No compremos por comprar, hagamos de esta, nuestra decisión, una decisión madura.