Envenenamiento por metales pesados
Por Gillian Willis Vancouver, B.C.
A los loros les encanta picotear todo, incluso aquellas cosas que son peligrosas para ellos.
Comprueba que en su entorno no exista nada que contenga plomo, zinc, latón o cobre. Este artículo es de vital importancia para tu mascota porque este tipo de metales pueden matarle o lesionarle gravemente.
El latón es una aleación de cobre y zinc, y ambos metales son potencialmente tóxicos para los pájaros. Los candados de latón no plantean problemas en las jaulas de aves pequeñas que no son capaces de tragarse ninguna parte, pero no debemos utilizarlos en las jaulas de aves más grandes.
Recientemente se ha publicado un informe en la Revista de Cirugía y Medicina Aviar acerca de un guacamayo azul que estuvo a punto de morir por un envenenamiento de zinc tras haber destrozado tres candados de latón y los barrotes de la jaula de cromo (el cromo también contiene zinc).
El plomo también es extremadamente tóxico. Los elementos que más comúnmente contienen plomo son algunas variedades de pintura, plomos de pesca, los pesos de las cortinas, los marcos de plomo de las vidrieras y de las lámparas de tiffany, el papel de aluminio de las botellas de champán, las soldaduras de plomo, el peltre (aleación de estaño y plomo), pilas, ceniceros y juguetes que lleven contrapesos
El cobre también es un veneno potencial, pero el envenenamiento por este metal no es tan frecuente. Los recipientes de cobre pueden filtrar esta sustancia y contaminar los alimentos ácidos guardados en ellos. Las tuberías de cobre también pueden incrementar los niveles de cobre en la dieta si el agua es ácida y ha permanecido en contacto con la tubería durante un tiempo. Para evitar este problema debemos dejar correr el agua unos minutos antes de llenar los bebederos.
El estaño (no galvanizado), el acero y el hierro (sin tratamientos antioxidantes) no son tóxicos para los pájaros.
Sin embargo, el zinc resulta muy perjudicial y lo encontramos en los barrotes de las jaulas galvanizadas, en clips y grapas, en los enganches de los juguetes para pájaros, en cremalleras, llaves, clavos, tuercas, en piezas de ferretería, en candados, en algunas pinturas antioxidantes, en algunos cosméticos y champús.
Las aves se caen de las perchas
Se ha discutido mucho acerca de casos de yacos que se caen de las perchas. Esto puede llegar a ser un comportamiento "normal" en los yacos, que son bastante "payasos" por naturaleza o puede ser un síntoma de alguna enfermedad subyacente. En el caso de los yacos la causa puede ser la falta de calcio provocada por una dieta baja en este elemento, pero también deberíamos tener en cuenta una posible intoxicación causada por metales pesados (como por ejemplo plomo o zinc). El envenenamiento por plomo es el más común en las aves, y el zinc causa efectos muy similares si exceptuamos los ataques.
En dos ocasiones he recibido consultas acerca de pájaros que se caían de sus perchas, y en ambos casos el diagnóstico fue un envenenamiento por zinc, aunque las aves también sufrían de depresión y anorexia.
El primer caso se trataba de un guacamayo azul y dorado que no había presentado ningún problema de salud con anterioridad. El ave estaba deprimida y no comía. Los análisis de sangre y los rayos X descartaron altos niveles de plomo. Sin embargo, sus propietarios habían pintado hacía un par de días la jaula con una pintura antioxidante que contenía hasta un 1% de cromato de zinc.
Medicamos al pájaro con una solución de Ringer para rehidratarlo y con agentes de quelación como antídoto para reducir los niveles de zinc, y el ave respondió bien al tratamiento.
El segundo caso me lo encontré el fin de semana pasado. El paciente era un yaco de cuatro años sin antecedentes clínicos que presentaba una hemorragia en el pico causada por una caída desde su percha. El ave estaba triste, no comía y había dejado de hablar. Su propietario nos comentó que ya llevaba unos cuantos días antes de la caída más tranquilo de lo normal
Dos semanas antes habían colocado al yaco en una jaula vieja, más grande que había sido pintada con una pintura a base de látex sin plomo, pero el propietario afirmó que la jaula estaba muy oxidada antes de pintarla y admitió haber utilizado un tratamiento antioxidante que le habían asegurado que era inofensivo para los pájaros.
La sesión de rayos X no detectó niveles anómalos de plomo y el calcio en sangre era normal, aunque más bien bajo. Los niveles de zinc en sangre todavía están pendientes.
Administramos al pájaro gluconato de calcio, solución de Ringer, empezamos con una terapia de quelación y lo colocamos en una incubadora. Ayer (un día después), el ave estaba mucho más despierta, más activa y comía bastante bien. Sospechamos que la causa de la enfermedad fue un envenenamiento causado por la pintura antioxidante.
Cuando quieras pintar la jaula de tu mascota, asegúrate siempre que la pintura no contiene plomo ni zinc. No deberíamos utilizar nunca pinturas para eliminar o tapar el óxido porque suelen contener sales de zinc. Cuando nuestro loro se cae de su percha sin razón aparente, debemos pensar que se debe a un envenenamiento por metales pesados.
Por Gillian Willis Vancouver, B.C. willis@dpic.bc.ca
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Traducido por : Lucia Antolin
para la Fundación Cokotua-La Casa de Coko